Si vas a organizar la comida de un grupo en el velero Peggy, hay una decisión que conviene tomar antes de abrir la lista de la compra. ¿Queréis comer a bordo o queréis que la comida sea el motivo para bajar a Tabarca? En nuestras salidas son dos planes distintos. Puedes traer comida propia al barco. La comida no está incluida en el alquiler y, si escoges un restaurante, la cuenta se paga allí. Las bebidas básicas sí forman parte de la salida.
Escoge el almuerzo en función de las horas que vais a navegar
Para una salida de cuatro horas desde Alicante, piensa en algo que puedas sacar, compartir y recoger en pocos minutos. Una tortilla ya preparada, pan y fruta resuelven mucho. Si salís después de comer, quizá lo único que apetezca sea una merienda. En ambos casos podéis quedar en el puerto con la compra hecha. No hace falta organizar una comida caliente para aprovechar el tiempo juntos.
En una salida de seis horas cabe plantearse una comida más pausada. Nuestra ficha operativa contempla la barbacoa a partir de esa duración si el grupo trae los alimentos. Si la barbacoa es importante para vuestra celebración, comentadlo al concretar la modalidad. Saber que existe esa opción es distinto de tener acordado el menú, los utensilios o quién se va a ocupar de prepararlo. Aclararlo antes evita subir a bordo con una bolsa de ingredientes y dos ideas diferentes de lo que va a suceder.
En las jornadas de ocho u once horas que contemplan Tabarca podéis llevar comida, pedir que gestionemos una mesa o combinar un pequeño aperitivo a bordo con el almuerzo en tierra. Para comparar los tiempos disponibles, consulta las modalidades de salida del Peggy. Si vuestra prioridad es sentaros a comer en la isla, comentadlo desde el principio, antes de elegir la duración del alquiler.
Qué hay en la cocina del Peggy
La fotografía de portada muestra la cocina del barco. La ficha de equipamiento del Peggy recoge dos espacios de frío, uno vertical y un arcón, con 330 litros de capacidad total. La cifra corresponde al conjunto del equipamiento. Si quieres traer una tarta alta o una bandeja de una sola pieza, el dato que importa son sus medidas. Coméntalas antes de encargarla. Una caja que no cabe por la abertura seguirá sin caber por mucho volumen que tenga el frigorífico.
Una manera cómoda de organizar una compra compartida es dividirla por el momento en que vais a usarla. Preparad un recipiente para lo que saldrá al principio, otro para la comida y un tercero para el postre. Así podéis guardar enseguida lo que necesita frío y sacar solo lo que toca. Unas tapas que cierren bien y una etiqueta sencilla con el contenido resultan más útiles que una gran fuente montada desde casa. Puedes ver cómo se distribuye el espacio en la ficha del velero Peggy.
Una compra de ejemplo para un cumpleaños a bordo
Imagina una salida de medio día para un grupo que quiere brindar y compartir algo después. Este es un ejemplo de compra que podéis adaptar, no un menú que sirva la tripulación.
- Para empezar, aceitunas escurridas en un recipiente con tapa y panecillos. Si añadís queso o embutido, llevadlos por separado para que cada persona pueda escoger qué poner en el pan.
- Como plato principal, una tortilla bien cuajada transportada en frío, o unos bocadillos preparados antes de salir. Para un grupo con gustos distintos es más práctico identificar dos rellenos que abrir todos los bocadillos para averiguar qué lleva cada uno.
- Para terminar, fruta lavada en porciones o un dulce que viaje bien. Si lleváis una tarta, acordad quién trae lo necesario para cortarla y repartirla. Que alguien se encargue también del recipiente para lo que sobre.
Para ajustar cantidades, pregunta primero cuántas personas van a comer de verdad. No es lo mismo un grupo que llega desayunado para tomar un aperitivo que otro que ha reservado al mediodía y espera almorzar en el barco. Si estáis organizando un cumpleaños en el Peggy, poned la hora de la comida en el mismo mensaje que la hora de encuentro. Es una forma sencilla de que todos lleguen con la misma expectativa.
Del frigorífico de casa hasta el puerto
El trayecto de casa al barco también cuenta. La Agencia Española de Seguridad Alimentaria y Nutrición recomienda transportar refrigerados los alimentos que lo necesitan, separar los crudos de los listos para comer y mantener estos últimos protegidos. Para un picnic a bordo, eso se traduce en preparar la bolsa isotérmica al final y pasar la comida al frío al embarcar. La agencia explica cómo organizar ese traslado en sus recomendaciones para comidas al aire libre.
Si alguien tiene una alergia, conservad las etiquetas de los productos y consultad cualquier necesidad específica antes de confirmar el plan. Un plato que un amigo describe como «sin frutos secos» y un producto cuyo etiquetado puede revisar la persona interesada aportan información distinta. Tampoco deis por hecha una marca concreta de bebida o una adaptación de cocina que no hayáis acordado.
Qué bebidas comprar y cuáles podéis ahorraros
El servicio incluye agua, Coca-Cola, cerveza, tinto de verano y hielo. Podéis traer bebida adicional, por ejemplo un cava concreto para el brindis o una alternativa que prefiera alguien del grupo. Antes de repartir las compras, compartid la lista de lo incluido. Evita que tres personas compren lo mismo y que la bebida especial que sí queríais se quede en casa.
Si preferís comer en Tabarca
En las salidas a Tabarca, el Peggy no desembarca directamente al grupo en el puerto de la isla. Cuando se acuerda una mesa y el restaurante confirma el servicio, es el restaurante quien recoge al grupo en su embarcación auxiliar y lo lleva de vuelta después de comer. Si elegís quedaros a comer a bordo, el plan es disfrutar de la isla desde el barco. No contéis con un traslado a tierra por el mero hecho de estar frente a Tabarca.
Para cerrar el plan basta con reunir en un mensaje la modalidad, el número de comensales, dónde queréis comer y cualquier necesidad especial. Si vais a comprar algo voluminoso, añadid las medidas. Y si el almuerzo en la isla es lo que más os apetece, esperad la confirmación de la mesa y del traslado antes de organizar el resto del día alrededor de esa comida.







