Fondeaderos y calas en Alicante: dónde echar el ancla

Guía de fondeaderos y calas en Alicante: profundidad, tipo de fondo, refugio del viento y consejos prácticos para anclar bien en la Costa Blanca.

Vista aérea de aguas turquesas mediterráneas, escenario típico de los fondeaderos y calas de la Costa Blanca cerca de Alicante
Vista aérea de aguas turquesas mediterráneas, escenario típico de los fondeaderos y calas de la Costa Blanca cerca de Alicante
Foto de perfil de Carlos C Blasco

Carlos C Blasco

Patrón Profesional y Experto Náutico15 de mayo de 2026

Los fondeaderos y calas en Alicante son lo que separa una salida en barco corriente de una salida memorable. Saber dónde echar el ancla, qué fondo tienes debajo y por dónde te entra el viento marca la diferencia entre un día redondo y volver al puerto con la cadena trabada o el grupo incómodo por el bandazo.

Esta guía es práctica y local. Cubre los principales fondeaderos accesibles desde el puerto de Alicante en una jornada normal de velero: Postiguet, Cabo de las Huertas, Almadraba, San Juan y la isla de Tabarca, además de un puñado de opciones a poca distancia tanto al norte como al sur. Sin precios ni recomendaciones comerciales: solo qué encontrarás en cada sitio, qué tipo de fondo tiene, cómo se comporta con cada viento y qué conviene mirar antes de soltar cadena.

Qué es un fondeadero y por qué importa elegirlo bien

Un fondeadero es una zona donde un barco puede quedarse parado sujeto al fondo con su propia ancla, fuera del puerto. No es lo mismo que un amarre: aquí dependes del peso del ancla, la longitud de cadena (filazo) y el agarre del fondo marino. En la Costa Blanca los tipos de fondo varían mucho en pocas millas — desde arena fina ideal hasta praderas de posidonia (planta marina protegida que no se puede dañar), pasando por roca y cascajo donde el ancla puede o no agarrar bien.

Elegir bien el fondeadero importa por tres motivos. Primero, seguridad: si el viento rola y tu ancla se garrea (suelta), te puedes ir contra otro barco o contra costa. Segundo, confort: una cala expuesta al levante en tarde de junio es un balanceo que arruina la comida a bordo. Tercero, respeto al ecosistema: anclar sobre posidonia está prohibido en zonas protegidas y, fuera de ellas, sigue siendo una mala práctica que el sector náutico de Alicante toma cada vez más en serio.

La buena noticia es que la bahía de Alicante ofrece condiciones bastante benignas la mayor parte del año, con varios fondeaderos a 20-45 minutos de navegación desde el puerto deportivo del Real Club de Regatas, donde tenemos atracado el velero Peggy. Eso permite encadenar dos o tres sitios en una sola jornada si el viento acompaña.

Cómo leer un fondeadero antes de tirar del ancla

Antes de soltar cadena conviene hacer una lectura rápida de cuatro variables. Cualquier patrón con experiencia local lo hace casi sin pensar, pero merece la pena entenderlas si vas a navegar por la zona o si simplemente te interesa el contexto.

  • Profundidad: la mayoría de los fondeaderos de la bahía de Alicante se trabajan entre 4 y 12 metros. Por debajo de 3 metros el riesgo de tocar fondo con la quilla en un bandazo es real; por encima de 15 metros necesitas mucho filazo (ratio habitual 5:1 sobre la profundidad).
  • Tipo de fondo: arena (lo más fácil de leer; queda casi blanca en la sonda y se ve clara desde cubierta cuando el agua es limpia), posidonia (mancha verde-marrón oscuro, NO anclar encima), roca (riesgo de trabar el ancla) y cascajo (agarre irregular).
  • Refugio del viento: en Alicante dominan dos regímenes. En verano, térmico del sureste (entra a media tarde, sube hasta 15-18 nudos y se calma con el ocaso). En invierno y primavera, levante del este (largo, con mar de fondo) y, ocasionalmente, lebeche del suroeste. Cada cala protege bien o mal según orientación.
  • Tráfico y zonificación: hay zonas balizadas con boyas amarillas (acceso restringido a embarcaciones) frente a playas como Postiguet o San Juan, especialmente en temporada alta. Hay que respetarlas.
Costa rocosa y aguas cristalinas de la isla de Tabarca, uno de los fondeaderos clásicos cerca de Alicante
Costa rocosa y aguas cristalinas de la isla de Tabarca, uno de los fondeaderos clásicos cerca de Alicante

La bahía de Alicante: Postiguet y zona urbana

La opción más cercana al puerto. Salir del RCRA y, en 10-15 minutos de navegación al sureste, ya estás en el extremo norte de la playa del Postiguet, justo bajo el monte Benacantil con el Castillo de Santa Bárbara como telón de fondo. Es un fondeadero urbano: el ruido del paseo marítimo llega, el agua tiene más tráfico de pequeñas embarcaciones, y la vista compensa lo que el sitio no tiene de virgen.

  • Profundidad útil: 5-8 metros a partir del balizado de playa.
  • Fondo: arena en su mayor parte, parches puntuales de posidonia que conviene esquivar.
  • Refugio: bueno contra poniente y suroeste; expuesto a levante (mar entrando directamente).
  • Para quién encaja: salidas cortas, primer fondeadero de una jornada larga, baño rápido antes de poner rumbo al Cabo Huertas.

Más al norte de Postiguet, frente al Cap de l'Horta (Cabo de la Huerta) empieza la zona realmente interesante.

Cabo de las Huertas: Almadraba, Cantal y calas escondidas

El Cabo de las Huertas es probablemente el tramo de costa más rico en fondeaderos pequeños a escala de Alicante ciudad. Una sucesión de calas cortas con fondo de arena clara, agua transparente y tamaño justo para uno o dos barcos. En temporada alta se llena rápido, especialmente los fines de semana y festivos.

  • Cala de la Almadraba: la más conocida del cabo. Fondo de arena con algunas matas de posidonia hacia el centro de la ensenada (se ven oscuras desde cubierta). Profundidad 4-7 metros a una distancia razonable de la orilla. Refugio decente contra levante en la mitad sur, expuesta al térmico de tarde.
  • Cala Cantal: más recogida, frecuentada por buceadores. Fondo mixto arena-roca; el ancla puede trabarse si caes sobre las losas, así que conviene buscar mancha clara antes de soltar.
  • Cala Palmera y otras menores: tamaño justo para un solo barco bien fondeado. Buenas para una parada técnica si el viento del este flojea.

El cabo tiene además la ventaja de estar a sólo 25-30 minutos de navegación desde el puerto, lo que lo convierte en el destino natural de las salidas de medio día. Si te interesa profundizar en las calas concretas del entorno (incluyendo opciones más al norte hasta Calpe y Jávea), esta guía de mejores calas cerca de Alicante en velero entra al detalle.

Velero fondeado en una cala del Cabo de las Huertas con cadena visible en agua transparente del Mediterráneo
Velero fondeado en una cala del Cabo de las Huertas con cadena visible en agua transparente del Mediterráneo

Playa de San Juan: amplitud y arena

Pasado el cabo, abriéndose hacia el noreste, se extiende la playa de San Juan: kilómetros de arena que terminan ya en el término municipal de El Campello. Fondeadero amplio, fácil y predecible, lo que lo convierte en una buena opción para barcos nuevos en la zona o para grupos que quieren agua tranquila sin complicarse.

  • Fondo: arena clara prácticamente en toda la extensión. Es de los pocos sitios donde el ancla agarra "como en un libro".
  • Profundidad: a partir del balizado de playa (300-400 metros mar adentro en pleno verano), entre 6 y 10 metros sin demasiada complicación.
  • Refugio: contra poniente y suroeste, muy bueno. Contra levante puede entrar marejadilla incómoda, especialmente en otoño.
  • Para quién encaja: pícnic largo, paddle surf y snorkel suave. Si te interesa este último, hay rutas de snorkel desde barco en Alicante que cubren la zona con detalle.

Tabarca: la joya con reglas propias

A unas 10-12 millas náuticas al sur de Alicante (60-90 minutos de navegación según viento) está la isla de Tabarca, la única isla habitada de la Comunidad Valenciana y, sobre todo, reserva marina desde 1986. Es el fondeadero más espectacular de la zona, pero también el más regulado.

  • Zonificación: la reserva tiene áreas de protección variable. El fondeo solo está permitido en zonas concretas (lado norte de la isla, principalmente, y siempre fuera de praderas de posidonia). En temporada alta hay boyas ecológicas de fondeo gratuito que se ocupan por orden de llegada.
  • Fondo: arena en zonas autorizadas; posidonia abundante alrededor (no anclar). La sonda y la lectura visual son aquí especialmente importantes.
  • Refugio: la isla orientada este-oeste protege bien de levante por su cara norte y bien de poniente por su cara sur, según el viento del día. En lebeche fuerte, el cruce desde Alicante puede ser duro y conviene replantear ruta.
  • Cómo encaja con una jornada: Tabarca pide un día completo mínimo. Para grupos que la visitan por primera vez, hay una guía detallada de la excursión de un día a Tabarca y otra sobre qué hacer en la isla que conviene leer antes.
Cadena de ancla descendiendo a un fondo de arena en aguas turquesas del Mediterráneo, una de las claves de un buen fondeo
Cadena de ancla descendiendo a un fondo de arena en aguas turquesas del Mediterráneo, una de las claves de un buen fondeo

Más al norte: El Campello, Villajoyosa y aguas de Benidorm

Si decides poner rumbo norte, hay tres tramos a tener en cuenta. El Campello ofrece la Cala del Amerador y el entorno de Cap Negret — calas pequeñas con fondo mixto y aguas algo más frías que dentro de la bahía. Villajoyosa tiene su propia oferta de fondeaderos cortos frente al casco urbano de colores, pero pierde algo de calidad de agua respecto al Cabo de las Huertas. Benidorm, con su isla emblemática, queda ya como destino de jornada completa o varios días.

Estas opciones suelen entrar en juego cuando el viento es de componente sur o suroeste y la mejor calidad de fondeo está en aguas del norte. Un patrón local ajusta la ruta al parte real del día, no al plan ideal del día anterior.

Más al sur: Santa Pola y la otra cara de Tabarca

Hacia el sur, Santa Pola es la salida alternativa para Tabarca: el cruce es más corto (unas 4-5 millas), aunque la mayor parte del charter profesional sale del puerto de Alicante. Frente al Cabo de Santa Pola y bajo el faro hay alguna ensenada con fondeo razonable, expuesto a levante. La cara sur de Tabarca, ya dentro de la reserva, está más restringida.

Si vas a hacer un paseo en barco sin obsesionarte con cubrir Tabarca, este resumen sobre tipos y formatos de paseo en barco en Alicante sirve para entender qué encaja con qué tipo de jornada (medio día, día completo, sunset).

Consejos prácticos antes de echar el ancla

Cinco apuntes que un capitán experimentado mira casi sin pensar y que merece la pena tener en mente si navegas por la zona:

  • Mira la sonda y el color del agua antes de soltar: si la mancha es oscura debajo del barco, casi seguro hay posidonia. Mueve unos metros hasta una mancha clara antes de tirar.
  • Filazo suficiente: una regla práctica es soltar cadena en proporción 5:1 sobre la profundidad real, más en caso de viento o mar. Poco filazo = ancla que se garrea.
  • Tira atrás suave para comprobar: una vez la cadena tensa, da motor atrás a régimen moderado durante 10-15 segundos. Si el barco no se mueve, el ancla agarra. Si se mueve, levantar y repetir.
  • Respeta las boyas amarillas de playa: dentro del balizado no se fondea ni se circula a motor. Multas reales y, sobre todo, riesgo de incidente con bañistas.
  • Consulta el parte antes de decidir destino: la diferencia entre un día redondo y un día roto en la Costa Blanca está casi siempre en haber leído bien el viento de la tarde. AEMET y Windy son las dos referencias estándar.

Los fondeaderos y calas en Alicante funcionan en conjunto: no hay un sitio único que valga para todos los vientos ni para todas las tardes. La gracia de navegar esta bahía es precisamente esa flexibilidad — sales del puerto con un plan, miras el viento real una vez fuera y decides si tirar para el Cabo, para San Juan o para Tabarca con la información que tienes en la mano. Esa lectura del día es lo que diferencia una salida correcta de una que la gente recuerda años después.

Preguntas Frecuentes

Artículos Relacionados

Contacto